PREVENCIÓN DEL SUICIDIO
ESCUCHAR TAMBIÉN PUEDE SALVAR VIDAS
Como parte de las acciones orientadas a la promoción de la salud integral y el bienestar de los trabajadores, se llevaron a cabo pláticas de prevención del suicidio en las instalaciones de Equinox Gold, contando con una amplia y activa participación por parte de los trabajadores.
Se enfatizó que la prevención no corresponde exclusivamente al personal de salud o a los especialistas en salud mental, sino que puede involucrar a compañeros de trabajo, líderes, familiares y personas cercanas, quienes pueden convertirse en un punto de contacto fundamental para alguien que atraviesa una situación de crisis.
Identificación, acercamiento y acompañamiento
Se destacó que no siempre existe una manifestación evidente del sufrimiento emocional, por lo que resulta fundamental prestar atención a cambios en el estado de ánimo, aislamiento, pérdida de interés, alteraciones importantes en el comportamiento, expresiones de desesperanza o comentarios relacionados con la muerte, el cansancio extremo o la sensación de no encontrar una salida.
Asimismo, se trabajó sobre tres acciones fundamentales: identificar, acercarse y acompañar.
Identificar significa estar atentos a los cambios y reconocer que determinadas conductas pueden representar una señal de que una persona necesita apoyo.
Acercarse implica vencer la barrera del silencio y establecer contacto desde la empatía, sin minimizar lo que la persona está experimentando.
Finalmente, acompañar significa permanecer presente, facilitar el acceso a una red de apoyo y orientar hacia la atención de profesionales de la salud mental cuando sea necesario.
“Se hizo especial énfasis en que acompañar no significa asumir el papel de terapeuta, sino brindar presencia, escucha y apoyo mientras se favorece la búsqueda de ayuda profesional”
Factores de riesgo psicosocial
Durante las sesiones también se abordó la importancia de reconocer los factores de riesgo psicosocial presentes en el entorno laboral, considerando que las condiciones de trabajo pueden influir en el bienestar emocional de los trabajadores.
Carga de trabajo: la cantidad, jornadas extenuantes, intensidad y organización de las actividades pueden generar estrés cuando las demandas superan los recursos disponibles para afrontarlas.
Control sobre el trabajo: la posibilidad de participar, tomar decisiones y tener cierto grado de autonomía sobre las tareas puede influir en la percepción de bienestar y satisfacción laboral.
Liderazgo: se destacó la importancia de contar con líderes capaces de comunicarse de manera efectiva, detectar cambios en sus equipos, promover ambientes de confianza y canalizar oportunamente situaciones que requieran atención.
Entorno organizacional favorable: se resaltó la necesidad de construir espacios laborales donde exista respeto, comunicación, colaboración, reconocimiento y posibilidades de apoyo entre compañeros.
“La prevención, por lo tanto, no debe limitarse al individuo, sino contemplar también las condiciones que rodean a la persona. Un trabajador no existe de manera aislada: forma parte de un equipo, una organización, una familia y una comunidad”
Desarrollo de habilidades blandas.
Otro de los elementos abordados fue la importancia de fortalecer las habilidades blandas.
Las habilidades blandas permiten establecer relaciones saludables, comunicarse, resolver conflictos, adaptarse a los cambios y gestionar las propias emociones, dentro de estas últimas se destacó la importancia de desarrollar:
· Comunicación efectiva.
· Escucha activa.
· Empatía.
· Capacidad para solicitar y ofrecer ayuda.
Estas competencias no solamente tienen utilidad dentro del ámbito laboral, sino que constituyen herramientas para afrontar diferentes circunstancias de la vida cotidiana.
Autopercepción e inteligencia emocional
Un aspecto central de las sesiones fue la autopercepción, entendida como la capacidad de reconocer lo que pensamos, sentimos y experimentamos, así como identificar la manera en que nuestras emociones pueden influir sobre nuestras decisiones y comportamientos.
En este sentido, se habló sobre la inteligencia emocional y la importancia de desarrollar la capacidad para reconocer, comprender y gestionar las emociones.
Aprender a identificar emociones como tristeza, miedo, enojo, frustración, ansiedad, soledad o desesperanza permite reconocer cambios internos que, en ocasiones, pueden pasar desapercibidos.
“No podemos atender aquello que no somos capaces de identificar.”
Por ello, reconocer nuestras emociones y aprender a expresarlas de manera adecuada constituye una herramienta de prevención y autocuidado.
La persona dentro de un contexto social y cultural
La prevención también fue abordada desde una perspectiva integral, reconociendo que la salud mental está influenciada por múltiples dimensiones de la vida.
Durante las pláticas se reflexionó sobre nuestra cosmovisión y entorno cultural, así como sobre los contextos social, económico, familiar y geopolítico que pueden influir en la manera en que las personas interpretan su realidad, enfrentan las dificultades y buscan ayuda.
También se analizó el impacto que actualmente tienen las redes sociales, la exposición constante a información y la sobreestimulación.
Vivimos en un entorno caracterizado por una gran cantidad de información, estímulos permanentes y una exposición continua a las experiencias de otras personas. Esta situación puede influir en nuestra percepción de éxito, fracaso, bienestar, aceptación social y autoestima.
¿Cómo podemos acercarnos a alguien?
Uno de los mensajes centrales de la actividad fue que una conversación puede convertirse en una oportunidad de conexión.
No siempre se requiere tener las palabras perfectas ni conocer exactamente qué decir. En muchas ocasiones, un sencillo:
“¿Cómo estás el día de hoy?”
puede convertirse en una puerta para que una persona exprese aquello que está viviendo.
A partir de este primer acercamiento, se promovió la importancia de practicar una escucha activa, evitando juzgar, minimizar, interrumpir o intentar resolver inmediatamente todos los problemas.
Escuchar significa permitir que la persona se exprese, validar que lo que está sintiendo merece atención y demostrarle que no está sola.
Frases aparentemente sencillas como:
“Estoy aquí para escucharte.”
“Gracias por confiarme lo que estás viviendo.”
“No tienes que enfrentar esto solo.”
“Podemos buscar ayuda juntos.”
pueden facilitar que una persona acepte recibir apoyo.
Se enfatizó que escuchar no significa estar de acuerdo con todo lo que la persona expresa, sino crear un espacio seguro para que pueda hablar sin sentirse juzgada.
La importancia de solicitar ayuda profesional
También se destacó que existen situaciones que requieren la intervención de profesionales capacitados. Cuando se identifica un riesgo importante, la prioridad debe ser favorecer el acceso oportuno a servicios de atención psicológica, psiquiátrica, médica o de emergencia, según corresponda.
Los trabajadores fueron orientados sobre la importancia de no afrontar solos una situación de crisis, así como de recurrir a los canales institucionales y profesionales disponibles.
La red de apoyo como factor protector
Finalmente, se resaltó la importancia de construir y mantener una red de apoyo sólida, considerada uno de los elementos protectores fundamentales frente a situaciones de crisis emocional.
Una red de apoyo puede estar integrada por familiares, amigos, compañeros de trabajo, líderes, profesionales de la salud y otras personas significativas.
El objetivo no es que una sola persona tenga que resolver el problema, sino evitar que alguien atraviese una situación difícil completamente aislado.
Desde esta perspectiva, la prevención del suicidio también implica construir una cultura en la que pedir ayuda no sea visto como una debilidad, sino como una acción de autocuidado y responsabilidad.
Conclusión
Las pláticas realizadas en Equinox Gold permitieron generar un espacio de participación, reflexión y sensibilización en torno a la prevención del suicidio y al cuidado de la salud mental.
Más allá de proporcionar información, se buscó dotar a los trabajadores de herramientas prácticas para identificar señales de alerta, acercarse de manera empática, escuchar activamente, acompañar y favorecer la búsqueda de ayuda profesional.
La actividad permitió reforzar la idea de que la prevención comienza muchas veces con acciones aparentemente sencillas: observar, preguntar, escuchar y permanecer cerca.
Un “¿Cómo estás el día de hoy?” puede parecer una pregunta cotidiana; sin embargo, cuando se realiza desde la empatía y el interés genuino, puede convertirse en el primer paso para establecer una conversación, detectar una necesidad de apoyo y conectar a una persona con los recursos que necesita.
En este sentido, la construcción de entornos laborales saludables requiere la participación de todos. Prevenir también significa aprender a mirar al otro, reconocer sus señales, escuchar sin juzgar y recordar que pedir ayuda es una forma de cuidarse.
El objetivo principal de estas actividades fue generar un espacio de información, sensibilización y reflexión que permitiera abordar la conducta suicida desde una perspectiva preventiva, humana e integral, evitando estigmas y favoreciendo la identificación oportuna de situaciones de riesgo.